¿Qué es la Ley de IA?
La Ley de IA, también conocida como AI Act, es el marco regulatorio de la Unión Europea para el desarrollo, comercialización y uso de sistemas de inteligencia artificial. Su objetivo es favorecer una IA segura y transparente, estableciendo requisitos diferentes en función del nivel de riesgo de cada sistema y del papel que desempeña cada organización.
La Ley de IA adopta un enfoque basado en el riesgo, por lo que no todas las aplicaciones de inteligencia artificial están sujetas a las mismas exigencias. También contempla reglas específicas para determinados sistemas interactivos, contenidos generados por IA, modelos de propósito general y aplicaciones consideradas de alto riesgo.
¿Qué regula la Ley de IA de la Unión Europea?
La Ley de IA de la Unión Europea regula cómo pueden desarrollarse, introducirse en el mercado y utilizarse determinados sistemas y modelos de inteligencia artificial dentro del ámbito europeo.
Entre otras cuestiones, aborda la clasificación de sistemas según su riesgo, la transparencia frente a los usuarios, la supervisión humana, la documentación y trazabilidad de determinadas soluciones, así como requisitos específicos para sistemas considerados de alto riesgo y para modelos de IA de propósito general.
Por ejemplo, existen reglas de transparencia para determinados sistemas que interactúan directamente con personas y para ciertos contenidos generados o manipulados mediante inteligencia artificial.
¿A qué empresas afecta la Ley de IA?
La Ley de IA puede afectar a empresas de múltiples sectores, no únicamente a compañías tecnológicas. Su impacto depende principalmente de qué papel desempeña cada organización y de cómo utiliza la inteligencia artificial.
El Reglamento diferencia, entre otras figuras, entre proveedores, que desarrollan o ponen determinados sistemas o modelos de IA en el mercado bajo su nombre o marca, y responsables del despliegue, que utilizan sistemas de IA bajo su propia autoridad en un contexto profesional.
Por tanto, una empresa puede verse afectada tanto por desarrollar o integrar soluciones de inteligencia artificial como por utilizarlas dentro de procesos corporativos. Las obligaciones concretas varían según el sistema, su finalidad, su nivel de riesgo y el papel de la organización dentro de la cadena de valor.
¿Qué obligaciones establece la Ley de IA para las empresas que utilizan inteligencia artificial?
Las obligaciones que establece la Ley de IA no son iguales para todas las empresas ni para todos los sistemas de inteligencia artificial. Dependen especialmente del riesgo asociado al caso de uso y de si la empresa actúa como proveedor, responsable del despliegue u otro actor de la cadena de valor.
Entre las áreas que pueden resultar relevantes se encuentran la transparencia, la supervisión humana, la trazabilidad, la documentación, la gestión de riesgos y la alfabetización en IA. Para determinados sistemas, también pueden existir requisitos relacionados con informar a las personas afectadas o supervisar su funcionamiento.
Por ello, antes de determinar qué requisitos pueden afectar a una empresa, es necesario analizar qué solución de IA utiliza, con qué finalidad y qué papel desempeña la organización respecto a ella.

